Autor Tema: El Jugador de Simulación Militar  (Leído 3081 veces)

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El Jugador de Simulación Militar
« en: Diciembre 14, 2012, 12:41:16 pm »
Definir el MilSim, a priori, es relativamente sencillo. Es la contracción de las palabras inglesas Military Simulation, y su traducción es bastante evidente: Simulación Militar. Pero ¿qué tiene que ver con el Airsoft? Da la sensación, sobretodo a la gente que no conoce este deporte a fondo, que viene a ser lo mismo: un pasatiempo, normalmente practicado los fines de semana, en el que los participantes se visten de soldado y se divierten disparando al oponente con réplicas bastante fieles de armas reales. Pero no todo el MilSim es Airsoft ni todo el Airsoft es MilSim.


No todos los que practican MilSim lo hacen con marcadoras de Airsoft. Hay grupos, sobretodo en los Estados Unidos, que utilizan marcadoras de Paintball (aparte de los modelos más básicos, existen reproducciones de armas reales, tipo RAP – Real Action Paintball) o marcadoras tipo RAM (Real Action Marker, parecidas a las de Paintball pero con casquillos) e incluso sistemas como el LaserTag (marcadores láser) o el profesional MILES 2000 (emisores y sensores infrarrojos). El Airsoft no es la única vía para practicarlo, ni siquuiera la más realista, pero sí la más extendida por precio y disponibilidad.

En el Airsoft, el MilSim habitualmente se considera otro modo de juego: más complejo, requiere más preparación y complicidad por parte de los participantes, pero por el contrario aquellos que lo practican consideran que resulta más satisfactorio que otras maneras de jugar, aunque como todo, esto va a gustos y seguramente hay mucha gente que prefiere jugar partidas sencillas sin más complicación, que evidentemente poco o nada tienen de Simulación Militar.

La principal característica del MilSim no son los uniformes, ni la equipación, ni mucho menos las marcadoras de Airsoft que se utilizan. El ingrediente imprescindible del MilSim es la implicación de los jugadores. No puede haber simulación si los participantes no se meten en el papel. Son los jugadores los que acaban definiendo el juego, y un evento será memorable por quiénes participaron y sobretodo por cómo se implicaron. Es lo más importante, y precisamente ignorar o desconocer este hecho es lo que lleva a mucha gente a frustrarse cuando acuden a una concentración de estas características. A menudo, hay quien se crea unos conceptos demasiado idealizados, creyendo que en una partida van a ser los protagonistas de su propia película, o que van a estar el día entero disparando, para luego encontrarse con misiones con poco o ningún enfrentamiento, reglas que no entienden, pocas horas de descanso y trajines a los que no están acostumbrados.

Uno de estos eventos requiere esfuerzos adicionales, y no solo físicos. Se ha de estar preparado para aguantar las horas que sean necesarias para el desarrollo de la historia y las posibles inclemencias meteorológicas (ya que una partida de este tipo no se detiene a no ser que sea por razones de fuerza mayor); hay jugadores de Airsoft que ni siquiera se plantean acudir a jugar si llueve, o que no pasan sin una pausa para el bocadillo: el MilSim no es para ellos. Aparte, hay que preparar la operativa con antelación. Hay que estudiar las reglas planteadas por la organización, leyéndolas a fondo y consultando las posibles dudas mucho antes de llegar al campo de juego. El desconocimiento de las normas hace que cometamos errores, o que creamos que otros jugadores están haciendo trampas, y ambas cosas acaban en discusiones y en trabajo adicional para los árbitros: lo ideal es que cada cual conozca las reglas y sea lo suficientemente honrado como para no necesitar jueces en el terreno de juego. Además de conocer el reglamento, hemos de respetarlo y ser conscientes de que no va a cubrir absolutamente todos los aspectos del juego. Siempre habrá situaciones que no estén previstas por las normas, y en estos casos hemos de actuar siguiendo, ante todo, la premisa de la seguridad (propia y ajena) y tras esto recordar que lo mejor es intentar mantener el realismo siempre que sea divertido y justo, y no hacer simplemente lo más fácil o lo que nos de ventaja.

Otra preparación previa es la del material que nos llevaremos, desde las marcadoras y la documentación, hasta la comida y bebida, pilas y baterías de repuesto, reloj, brújula, etc. No solo hay que cerciorarse de que llevamos todo lo necesario, sino comprobar que funciona adecuadamente y que lo hemos almacenado correctamente: si hay lluvia prevista, por ejemplo, impermeabilizar el material sensible al agua. Tampoco hay que caer en el error de llevar montones de cosas que no usaremos, pues luego habremos de cargar con ellas. La cantidad de equipo necesario dependerá de la duración de la partida y de las posibilidades de suministro que nos ofrezca la organización (agua, comida, baterías, material de acampada) y en caso de no estar seguros, consultarlo tanto con los organizadores (ya que a veces hay material obligatorio) como con otros jugadores veteranos que compartan sus experiencias en este sentido. Quedarte sin agua en julio a 35º de temperatura, incomunicado y perdido, a una buena distancia de cualquier base, es una mala experiencia, evitable llevando el material adecuado.

Otro preliminar imprescindible en un evento es la organización previa de los jugadores. Por definición, el MilSim es juego en equipo. No es posible concebir una Simulación Militar en base a premisas individualistas (algo que suele suceder por ejemplo en los videojuegos). Primeramente, los participantes deben pertenecer a equipos ya existentes, que ya jueguen entre ellos de manera coordinada y con un reparto de las tareas sobre el terreno de juego. Los equipos deben conocer las normas y ambientación de la partida para poder prepararla, por ejemplo en entrenamientos específicos. Del mismo modo, se ha de disponer de algún modo de comunicación previa entre los grupos de jugadores (un foro específico, o al menos conocer los e-mails y/o teléfonos de otros grupos) para coordinarse entre los diferentes equipos y plantear el organigrama, las estrategias y tácticas, ubicación y movimiento, comunicaciones, horarios, etc. Dentro de esta organización entran los roles de mando, es decir, los que dirigirán a sus compañeros durante el juego: la simulación no sería completa sin jugadores que hagan de oficiales y suboficiales, para organizar los equipos internamente y entre ellos, siempre bajo la premisa de que esto es un hobby y nadie debe ordenar nada que se salga de los parámetros lógicos de seguridad y diversión; asimismo, los que jueguen el rol de subordinados, deben entender que forma parte de su papel el cumplir las decisiones de sus líderes de juego, o la experiencia pierde su esencia.

Mucha gente confunde MilSim con partidas de Airsoft de larga duración, ir cargados con mochilas inmensas y llevar el mismo uniforme y equipación que su grupo de Operaciones Especiales favorito. Si bien estos factores no son contrarios al MilSim, de por sí no suponen ninguna diferencia con cualquier otra partida de Airsoft más que la cantidad de dinero invertida en el hobby.

En resumen, la Simulación Militar no se reduce a competir con los adversarios en el terreno de juego, sino que está principalmente definida por unos requisitos personales:
- Implicación personal, sentirse parte de la historia
- No crearse unas grandes expectativas que acaben en frustración
- Estar físicamente preparado para el esfuerzo requerido
- Conocer a fondo las reglas de juego
- Llevar el equipo adecuado
- Preparación y organización previa: entrenamiento y juego en equipo
- Planificación y coordinación entre grupos


Por: Rubio
« última modificación: Diciembre 25, 2012, 08:14:11 am por Rubio »
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Desconectado Alvarez

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Re:El Jugador de Simulación Militar
« Respuesta #1 en: Diciembre 14, 2012, 01:00:28 pm »
Muy bueno. No hay nada que se pueda decir que está de menos, pero si hay algo a resaltar, desde mi punto de vista, es que es un juego de equipo. Y no es poco. Es irreal pretender hacer simulación militar si no se entiende, desde el principio, que las unidades militares funcionan siempre como un equipo. Desde el SAS a la División acorazada Brunete, desde el binomio hasta las fuerzas combinadas. Cada miembro del equipo lleva a cabo una determinada tarea bajo determinadas circunstancias y su trabajo se acomoda y alinea con los objetivos que tiene todo el equipo o unidad. Sólo así se consigue funcionar en el campo de juego y, según yo lo veo, sólo así se consigue una experiencia milsim optima tanto desde el punto de vsita personal como colectivo.
El Milsim, que no el airsoft, no es lugar para individualistas emuladores del call of duty ni rambos de medio pelo, si no de gente comprometida con el funcionamiento de su equipo.